Necesito del mar porque me enseña:
no sé si aprendo música o conciencia:
no sé si es ola sola o ser profundo
o sólo ronca voz o deslumbrante
suposición de peces y navíos.
El hecho es que hasta cuando estoy dormido
de algún modo magnético circulo
en la universidad del oleaje.
No son s
como si algún planeta tembloroso
participara paulatina muerte,
no, del fragmento reconstruyo el día,
de una
y de una cucharada el dios inmenso.
Lo que antes
incesante viento, agua y aren
Parece poco para el hombre joven
que aquí llegó a vivir con sus incendios,
y sin embargo el pulso que sub
y bajaba
el desmoronamiento de
el tierno desplegarse de la ola
despilfarrando nieve con la espuma,
el poder
como un trono de piedra en lo profundo,
substituyó el recinto en que cre
tristeza terca, amontonando olvido,
y cambió bruscamente mi existenci
di mi adhesión al puro movimien
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