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lunes, 24 de noviembre de 2014

Pedro Salinas


"Con la punta de tus dedos
pulsas el mundo, le arrancas
auroras, triunfos, colores,
alegrías: es tu música.
La vida es lo que tú tocas".


sábado, 11 de enero de 2014

"Pensarte es tenerte" - Pedro Salinas

¡Cómo me dejas que te piense!
Pensar en ti no lo hago solo, yo.
Pensar en ti es tenerte,
como el desnudo cuerpo ante los besos,

toda ante mí, entregada.
Siento cómo te das a mi memoria,
cómo te rindes al pensar ardiente,
tu gran consentimiento en la distancia,
y más que consentir, más que entregarte,
me ayudas, vienes hasta mí, me enseñas
recuerdos en escorzo, me haces señas
con las delicias, vivas, del pasado,
invitándome.
Me dices desde allá
que hagamos lo que quiero
-unirnos- al pensarte,
y entramos por el beso que me abres,
y pensamos en ti, los dos, yo solo.

viernes, 6 de diciembre de 2013

"Versos 733 a 784" - Pedro Salinas

Aquí,
en esta orilla blanca
del lecho donde duermes,
estoy al borde mismo
de tu sueño. Si diera
un paso más, caería
en sus ondas, rompiéndolo
como un cristal. Me sube
el calor de tu sueño
hasta el rostro. Tu hálito
te mide la andadura
del soñar: va despacio.
Un soplo alterno, leve,
me entrega ese tesoro
exactamente: el ritmo
de tu vivir soñando.
Miro. Veo la estofa
de que está hecho tu sueño.
La tienes sobre el cuerpo
como coraza ingrávida.
Te cerca de respeto.

A tu virgen te vuelves
toda entera, desnuda,
cuando te vas al sueño.
En la orilla se paran
las ansias y los besos:
esperan, ya sin prisa,
a que abriendo los ojos
renuncies a tu ser
invulnerable. Busco
tu sueño. Con mi alma
doblada sobre ti
las miradas recorren,
traslúcida, tu carne
y apartan dulcemente
las señas corporales
por ver si hallan detrás
las formas de tu sueño.
No lo encuentran. Y entonces
pienso en tu sueño. Quiero
descifrarlo. Las cifras
no sirven, no es secreto.
Es sueño y no misterio.
Y de pronto, en el alto
silencio de la noche,
un soñar mío empieza
al borde de tu cuerpo;
en él el tuyo siento.
Tú dormida, yo en vela,
hacíamos lo mismo.
No había que buscar:
tu sueño era mi sueño.

domingo, 10 de noviembre de 2013

"Yo no necesito saber cómo eres" - Pedro Salinas

Yo no necesito tiempo 
para saber cómo eres:
conocerse es el relámpago.
¿Quién te va a ti a conocer 
en lo que callas, o en esas 
palabras con que lo callas?
El que te busca en la vida 
que estás viviendo, no sabe 
más que alusiones de ti,
pretextos donde te escondes.

Ir siguiéndote hacía atrás
en lo que tú has hecho, antes,
sumar acción con sonrisa,
años con nombres, será
ir perdiéndote. Yo no.
Te conocí en la tormenta.
Te conocí, repentina,
en ese desgarramiento brutal
de tiniebla y luz,
donde se revela el fondo
que escapa al día y la noche.
Te vi, me has visto, y ahora,
desnuda ya del equivoco,
de la historia, del pasado,
tú, amazona en la centella,
palpitante de recién,
llegada sin esperarte,
eres tan antigua mía
te conozco tan de tiempo,
que en tu amor cierro los ojos,
y camino sin errar,
a ciegas, sin pedir nada
a esa luz lenta y segura
con que se conocen letras
y formas y se echan cuentas
y se cree que se ve
quién eres tú, mi invisible.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Pedro Salinas

No tengo tiempo. Pero no es el tiempo cronológico el que me falta, sino el psicológico. 
Me llenas el tiempo. 
Tú eres lo que me está pasando, siempre.

sábado, 28 de septiembre de 2013

"La voz a ti debida" - Pedro Salinas


  Para vivir no quiero
  islas, palacios, torres.
  ¡Qué alegría más alta:
  vivir en los pronombres!  
  Quítate ya los trajes,
  las señas, los retratos;
  yo no te quiero así,
  disfrazada de otra,
  hija siempre de algo.
  Te quiero pura, libre,
  irreductible: tú.
  Sé que cuando te llame   

  entre todas las gentes
  del mundo,
  sólo tú serás tú.
  Y cuando me preguntes
  quién es el que te llama,
  el que te quiere suya,
  enterraré los nombres,
  los rótulos, la historia.
  Iré rompiendo todo
  lo que encima me echaron
  desde antes de nacer.
  Y vuelto ya al anónimo
  eterno del desnudo,
  de la piedra, del mundo,
  te diré:
   «Yo te quiero, soy yo».